En el Madrid de 1973 bajo la dictadura y censura de Franco, aprender a tocar un instrumento era una forma de entretenimiento para muchas familias españolas. Fue en ese momento y lugar que con 8 años de edad tomé mis primeras lecciones de guitarra. En aquellos tiempos las reuniones familiares eran frecuentes, se podían ver las guitarras apoyadas alrededor de la larga mesa servida con abundante comida y “Tapas” y entre niños, jóvenes y adultos las guitarras se passband de mano en mano y ocurrían los recitales por parte de los músicos de la familia con distintas edades y destrezas. En 1975 teniendo diez años de edad nos trasladamos a residir a Costa Rica. Mi repertorio compuesto de algunos temas de guitarra clásica que había memorizado llamaba la atención. Había estímulo y un tiempo después en el colegio, escribía canciones y una de ellas ganaba premios en los festivales de música colegiales. El Rock’n’Roll comenzó cuando pude comprar mi primera guitarra eléctrica. En aquel último año de colegio tenía una banda y todo empezó a ser realmente emocionante, tuvimos una agenda ocupada desde el principio y aunque la paga era poca, era suficiente para rentar un amplificador grande y ruidoso, salir a tocar y vivir por primera vez esa experiencia increíble, ser feliz haciendo feliz a los demás solo con la música. Cuando llegó mi primer contrato formal de trabajo como músico a los 21 años en una banda de música latina que tocaba casi todos los días y viajaba por toda Costa Rica, fue el momento de poner los pies en la tierra. Después de casi dos años, aquella rutina me había dejado claro la realidad del trabajo y negocio de la música, pero eso no me asustaba y estaba dispuesto a pagar el precio. Lo aprendido en aquel periodo me ayudó a construir mi primer negocio, un grupo que acabó siendo un gran éxito a nivel local. Los ingresos durante cuatro años de aquella banda de Rock Clásico, me permitieron dar forma y abrir las puertas de mi primer estudio de grabación en 1992. En ese momento en Costa Rica existía un pequeño y dinámico mercado musical el cual me permitió construir rápidamente una reputación como ingeniero y productor. Esta reputación se fundamentaba principalmente en el hecho de que mi trabajo en el estudio le permitía a mis clientes, la mayoría sin una disquera de respaldo, pasar el control de calidad de las estaciones de radio para poder entrar y sonar. Pronto dos de mis producciones fueron número uno en las listas de radio lo que provocó que cada vez más bandas llegaran a tocar la puerta de mi estudio. Firmé mis primeros dos contratos formales como productor musical con la disquera Sony Music en 1994. La idea inicial de trabajar en mi propia música en mi propio estudio fue aplazándose conforme los años pasaron. Pero con el tiempo los pequeños sueños se fueron construyendo adentro del pequeño país que es Costa Rica. Todo lo que ha pasado, la experiencia y lo aprendido, me ha dejado claro que la razón ser de un músico en un entorno social es entretener y hacer pasar buenos momentos a los demás. Nuestra audiencia y público, es lo más valioso que podemos llegar a tener.